Las mejores esencias se guardan en frascos pequeños, y es que
cuando queremos buscar la felicidad miramos a las grandes alturas, los gigantes
objetivos, sin darnos cuenta de que está escondida en el olor a café recién
hecho, el abrazo dulce de un amigo, la brisa que acaricia el rostro, el sonido
de una risa, en el latir de nuestro corazón...
...buscando esas pequeñas esencias...
Lo sé, los mejores venenos también se guardan
en frascos pequeños,
pero hoy ellos no me interesan